Etapa de iniciación

El hecho que tradicionalmente ha marcado los inicios de la Monarquía Asturiana fue la victoria de Covadonga en el año 722, a manos de un famoso jefe local llamado Pelayo sobre una expedición del Al Ándalus. El periodo de iniciación se establece en los años siguientes, tras acceder al trono su hijo Favila en el 737, año en el que según las crónicas mandó construir una iglesia, ya desaparecida, dedicada a la Santa Cruz en Cangas de Onís, por entonces primera capital del reino.

En el año 774 llega al trono Silo, quien traslada su corte a Pravia y manda edificar la iglesia de Santianes. Aunque ha llegado muy alterada hasta nuestros días por diversas reformas, se pueden apreciar en ella características propias del Prerrománico Asturiano. Esto se evidencia en el uso de muros de sillarejo, unidos con argamasa, en contraste con los sillares bien escuadrados en las esquinas y zonas más destacadas de la construcción así como la renuncia al arco de herradura visigodo. La iglesia tuvo en su cabecera un solo ábside semicircular, en contraposición a la cabecera tripartita del resto de las iglesias, pero mantiene el esquema de planta basilical característico de las construcciones posteriores formado por 3 naves longitudinales separadas entre sí por arcos apoyados sobre pilares. Se puede apreciar un transepto o nave trasversal al cuerpo de naves, bastante habitual en el resto de iglesias.

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