
Dentro del arte prerrománico asturiano destaca la orfebrería o trabajo artístico de los metales preciosos. Han llegado hasta nosotros cuatro valiosísimas joyas equiparables a las mejores creaciones europeas de su tiempo. Son las cruces de los Ángeles y de la Victoria y la Caja de las Ágatas, expuestas en la en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo; y la Arqueta de San Genadio, custodiada en la catedral de Astorga.
La Cruz de los Ángeles, símbolo de la ciudad de Oviedo, fue realizada en el año 808 por encargo del Rey Alfonso II. Es una cruz de tipo griego. Está formada por dos piezas de madera ensambladas en su centro y revestidas al anverso por láminas de oro con filigrana en donde se engasta un gran número de piedras finas, de origen romano. El reverso, cubierto con láminas de oro lisas, lleva una inscripción hecha con letras de idéntico metal y cinco piedras engastadas. Esta cruz, posiblemente realizada por orfebres procedentes del norte de Italia, tuvo que ser restaurada debido a dos gravísimos atentados durante el S. XX, al igual que la Cruz de la Victoria y la Caja de las Ágatas.
La Cruz de la Victoria, símbolo de Asturias, fue donada a la catedral de San Salvador en el año 908 por el rey Alfonso III. Se trata de una cruz latina, cuyos brazos son desiguales, con un armazón de madera de roble y un medallón central del que surgen los cuatro brazos.
El anverso está cubierto por chapa y filigrana de oro y recibe una abundante ornamentación de cabujones, cristales, perlas y esmaltes tabicados de varios colores con representaciones animales y vegetales. El reverso, más sencillo, cuenta con ornamentación de cabujones en los extremos y filigrana de hilos de oro, piedras finas, cristales y perlas en el disco central.
La Caja de las Ágatas es un pequeño cofre destinado a custodiar reliquias. Fue donada en el año 910 a la catedral de San Salvador por Fruella III, hijo de Alfonso II el Casto. Es de madera recubierta por chapa de oro repujada y abierta en numerosos huecos en los que se ubicaron placas de ágata. Numerosas piedras finas completan su ornamentación. La base de la caja fue revestida con chapa de plata, donde aparece grabada una inscripción dedicatoria y el repujado de una cruz con los símbolos de los evangelistas. Merece especial atención en esta joya de influencia mozárabe la laca que sirve de remate a la tapa de la arqueta. Está hecha con oro, piedras finas, cristales, perlas y esmaltes de colores con representaciones de animales fantásticos y aves.
La Arqueta de San Genadio fue donada por Alfonso III a la catedral de Astorga. Es de estilo mozárabe, de madera recubierta de láminas de plata dorada con repujados de motivos vegetales y figuras religiosas.
